viernes, 20 de julio de 2007

HISTORIA DE MÉRIDA


HISTORIA DE MÉRIDA

La ciudad fue fundada en el 25 adC con el nombre de Emérita Augusta con soldados "eméritos" licenciados del ejército romano, de dos legiones veteranas de las Guerras Cántabras: Legio V Alaudae y Legio X Gemina. Estas legiones se ubicaron en el poblado ya existente a cambio de darles la categoría de ciudadanos romanos a los antiguos pobladores. La ciudad fue la capital de la provincia romana de Lusitania. El término "emeritus" significaba en latín retirado y se refería a los soldados jubilados con honor. Sus ciudadanos fueron adscritos a la tribu Papiria.

Se inicia así un periodo de gran esplendor del que dan testimonio sus magníficos edificios: el teatro, el anfiteatro, el circo, los templos, los puentes y acueductos.

Durante siglos y hasta la caída del Imperio Romano, Mérida fue un importantísimo centro jurídico, económico, militar, cultural y una de las poblaciones más florecientes en época romana, que Ausonio catalogó el noveno lugar entre las más destacadas del Imperio delante de la misma Atenas.

En épocas posteriores Mérida sufrió incursiones de los pueblos bárbaros hasta el asentamiento de los visigodos que la hicieron capital de su reino y por lo tanto de Hispania, durante los siglos VI y VII.

En el siglo VI sobresale la figura del Obispo Mausona y el cristianismo se arraiga con fuerza .De esta fe popular da muestra la figura de la Mártir Santa Eulalia, patrona de la ciudad. En el año 713 el caudillo árabe Muza conquistó la ciudad y sus tropas la arrasaron.

Mérida será sede Metropolitana hasta 1119 en que se trasladará a Santiago de Compostela.

A principio del siglo XIII , en 1230, las tropas cristianas de Alfonso IX conquistarán Mérida y la convertirán en sede del Priorato de San Marcos de León de la Orden de Santiago.

Será en época de los Reyes Católicos cuando la ciudad inicie una recuperación política gracias al apoyo del Maestre de Santiago, Don Alonso de Cárdenas, defensor de la causa de Isabel la Católica.

La invasión francesa supondrá para Mérida, igual que para el resto de Extremadura, una lamentable pérdida de parte de su patrimonio histórico artístico.

Posteriormente , la situación como nudo ferroviario de Mérida han convertido a la ciudad en un núcleo industrial y de servicios en alza. Un desarrollo que se vio definitivamente respaldado con la designación de Mérida, en 1983, como Capital de la Comunidad Autónoma de Extremadura.

Junto a esta preponderancia política e industrial, la ciudad ha despertado, y sigue despertando, un gran interés por parte de arqueólogos e instituciones regionales y provinciales que se afanan en sacar a la luz la inmensa riqueza arqueológica que se continua descubriendo.

Estas circunstancias motivaron que el Conjunto Arqueológico Emeritense fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en diciembre de 1993.

En 1994 se constituyó el Arzobispado Mérida-Badajoz, recuperándose, de este modo, la antiquísima sede metropolitana emeritense y devolviendo la dignidad catedralicia al templo de Santa María la Mayor, heredero de la iglesia arzobispal de Emérita. Los orígenes de este Arzobispado se remontan a la época romana, en la que tuvo doce obispados sufragáneos (Edicto de Milán).

De este modo cada periodo histórico ha dejado impresa su huella en edificios y monumentos que hoy en día suponen su gran riqueza arqueológica para disfrute de las actuales y venideras generaciones que la visiten.